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13 May 2020

La Ciencia Detrás de los Desastres Naturales

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Figura 1. Meta y objetivos. Este trabajo tiene como meta presentar los conceptos y metodología usados por el autor en el estudio y análisis de desastres naturales, incluyendo el esquema de clasificación de los desastres naturales con un enfoque en los sistemas que forman el planeta Tierra, es decir, con un enfoque en sistemas terrestres. El objetivo fundamental del presente trabajo es analizar la estrecha relación que gurda las Ciencias de la Tierra (geología, astronomía, meteorología, oceanografía),  en el sentido estricto (Longoria, 2006), en el entendimiento de los desastres naturales y aplicarlo en la organización de un esquema de clasificación de los desastres naturales que refleje la influencia de la ciencia para el mejor entendimiento de los eventos que generan los procesos internos y externos del planeta Tierra.

En México, los desastres naturales son atendidos por dos entidades federales: El sistema de nacional de Protección Civil (https://www.youtube.com/watch?v=2AWqWAVqYN) y el CENAPRED -Centro Nacional de Prevención de Desastres (https://www.youtube.com/watch?v=7bs_o-IxeHw), esas entidades se centran en atender la emergencia y la prevención de los desastres, respectivamente, desgraciadamente el concepto y procedimientos que se utilizan en esas dependencias no reflejan la parte científica de los fenómenos de la ciencias de la Tierra, que son los que generan los fenómenos que, por afectar y atentar conta el desarrollo de la sociedad humana, se les conoce como desastres naturales.

Otro objetivo del presente trabajo es poner en claro que, tanto la gestión de la prevención como de la emergencia de un desastre natural, en el sentido que aquí se usa, tienen una vinculación directa de cómo llevar a cabo la relación entre las ciencias de la Tierra que están detrás de los desastres naturales y los proceso y fenómenos que se llevan a cabo tanto en el interior como exterior del planeta Tierra, ya que son los directamente responsables de esos eventos. Además, en el presente trabajo se propone un modelo para la gestión de los desastres naturales en México, el cual unifica los criterios de emergencia, prevención y científico, todos necesarios para una buena gestión de los desastres naturales, reconociendo que la Protección Civil y la prevención de los desastres son tareas de suma importancia para la sociedad.

Un vistazo a la presentación del Sistema Nacional de Protección Civil (https://www.youtube.com/watch?v=2AWqWAVqYNA ¿Qué es el Sistema Nacional de Protección Civil? El Sistema Nacional de Protección Civil trabaja todo el año para ti ¿Sabes cómo funciona? ; https://www.youtube.com/watch?v=r_p_nwpMNX8 La nueva Ley de Protección Civil y sus implicaciones jurídicas; https://www.youtube.com/watch?v=RrTwtRteIvU Protección civil de N.L.; https://www.youtube.com/results?search_query=proteccion+civil+nuevo+leon) y del CENAPRED (https://www.youtube.com/watch?v=7bs_o-IxeHw CENAPRED;https://www.gob.mx/cenapred/que-hacemos; https://www.youtube.com/watch?v=wz98i_0xwBU), se hace evidente la necesidad de integrar los conocimientos y actividades de las Ciencias de la Tierra en un sistema integral que incluya los tres aspectos arriba mencionados.

Figura 2. El concepto de desastre tiene su origen en la antigüedad, circa 1567, para expresar un aspecto desfavorable de un planeta o estrella. Posteriormente, se entendía, en el sentido amplio, como un gran infortunio; en el sentido vernáculo se refería al desastre como una calamidad, es decir, un evento desastroso marcado por grandes pérdidas y de largo sufrimiento y dolor.

 En el sentido científico actual, se concibe que los desastres naturales, si son eventos y fenómenos naturales causados por la dinámica de los sistemas que forma el planeta Tierra. Pero, dada la diferente intensidad de esos fenómenos naturales se sabe que el impacto en la sociedad humana de los desastres naturales se puede estimar y calcular en base a la escala del impacto que tiene tres niveles de magnitud: Cataclismo, Calamidad y Catástrofe. Pero en si, los desastres naturales NO son solo calamidades, todo depende de la magnitud del fenómeno.

Figura 3. La importancia de los desastres naturales radica en el  impacto que ejercen en la sociedad. En la figura se muestran los 10 impactos mas frecuentes en la sociedad y en el medio ambiente.

 Figura 4. ¿Por qué Desastres Naturales y NO Calamidades? Al ser fenómenos que se generan por la dinámica del planeta Tierra, son en sí, la causa del evento que tiene efectos dañinos en la sociedad humana.  El evento repentino que se genera puede tener su origen en cualquiera de los sistemas que forman el planeta Tierra, y más aún, por lo general la generación del fenómeno es el resultado de la alteración o interacción de dos o más de los sistemas terrestres. Ejemplos de esos fenómenos son: la subsidencia o colapso por hundimiento del terreno, la tormenta eléctrica, los relámpagos, los tornados, los deslizamientos de masas rocosa, las inundaciones, las ondas de calor, el cambio del nivel del mar, los tsunamis, los huracanes, los impactos de cuerpos extraterrestres (meteoritos, asteroides). Aunque con frecuencia hay quienes cuestionan si algunos de esos desastres naturales son generados solamente por la dinámica del planeta Tierra, o si, como algunos proponen, equivocadamente, que es la actividad humana la causa de los desastres naturales, piensando que los desastres no son naturales sino más bien humanos. En nuestra concepción científica pensamos que son los humanos los que se han puesto en el camino de los fenómenos naturales que han funcionado desde el tiempo de la formación del planeta Tierra hace 4,500 millones de años. Entonces, los fenómenos naturales son ahora los villanos y los humanos las víctimas.

Figura 5. Un visión holística del planeta Tierra reconoce que está integrada por 6 sistemas: geosfera, hidrosfera (incluye la criosfera), atmosfera, biosfera, exosfera, y antroposfera, los cuales interactúan para producir los medios ambientes que nos rodean y de los cuales estamos muy relacionados, el resultado de esas interacciones entre los sistemas terrestres originan procesos que por su dinamismo potencialmente pueden generar fenómenos que pueden poner en riesgo el desarrollo de la sociedad humana.

La Ciencia de los Sistemas Terrestres es un campo de investigación y estudio que ha tomado realce a partir de la década de 1980. En la actualidad se enfatiza que los cambios en el planeta Tierra resultan de las interacciones entre los sistemas terrestres: la atmosfera (gaseosa), hidrosfera (liquida: agua, incluyendo océanos, ríos, hielo), la biosfera (organismos vivos) y la litosfera.  También se reconocen dos sistemas adicionales que son: la antroposfera y la exosfera. Esas interacciones resultan en procesos y fenómenos que inciden de manera directa en el desarrollo de la humanidad. Bajo el enfoque de las Ciencias de la Tierra los desastres naturales se miden por una escala basada en el daño que producen en la sociedad.  Se definen tres grados del daño causado por un desastre natural: Cataclismo, Calamidad, Catástrofe.

Sin embargo, no todos los desastres son calamidades. Un evento, por ejemplo, un terremoto, puede ser una calamidad, o bien catastrófico, o incluso, un cataclismo, dependiendo de los daños que pueda causar a la sociedad.

La Ciencia de los Sistemas Terrestres también incluye estudios de las formas en que la energía y los materiales recorren las diferentes «esferas», así como el funcionamiento del clima y la biosfera. Dada la evolución y desarrollo del conocimiento del planeta Tierra los geocientíficos -en el sentido estricto y no la fusion de la geologia y la geofisica (véase Longoria, 2016), que se enfocan al estudio de los desastres naturales necesitan adquirir un entrenamiento pluridisciplinario por lo que necesitan saber más sobre la ciencia atmosférica, la oceanografía, la bioquímica, la biología molecular y la física. Por tal motivo, el esquema que aquí se presenta para la gestión de los desastres naturales requiere para su estudio un enfoque de la ciencia de los sistemas terrestres.

Figura 6. Las propiedades de los sistemas terrestres. El estudio de los sistemas terrestres que originan los fenómenos llamados desastres naturales se analiza bajo una metodología ecléctica, reconociendo que las partes de un todo pueden analizarse independientemente sin dejar de tener en cuenta que los otros componentes de la unidad son también importantes en el análisis, pero ahora juegan un papel menor.

Figura 7. La metodología multidisciplinaria en el estudio de los desastres naturales. En si es una arena de tres pistas, en la cuales se conjugan todos los elementos que entran en juego para entender el manejo de los desastres naturales. El anillo exterior (en color verde) representa las áreas del conocimiento que intervienen en el estudio del análisis de desastres naturales, a decir, las ciencias sociales (psicología, sociología) , las ciencias de la tierra (geología, oceanógrafia, meteorología, astronomía). El anillo o circulo intermedio (en color azul) representa los productos principales de los estudios multidisciplinarios que se realizan en el análisis de desastres, a saber: el análisis del riesgo, la determinación de áreas potencialmente expuestas al riesgo, los mapas de vulnerabilidad, los inventarios

de peligros, los escenarios de desastres futuros, y los planes de recuperación-reconstrucción. El tercer circulo o circulo interno (en color rojo) representa las acciones, o el para que se hacen los estudios del análisis de desastres, estos incluyen: el manejo de la emergencia, la planificación del desastre, la evacuación, los albergues y refugios, los sistemas de alerta, y la educación y entrenamiento de la población. Asimismo, se incluye lo que se aprendió del evento estudiado. Por ejemplo, lo se aprendió del terremoto de septiembre de 1985.

Figura 8. Los desastres naturales se visualizan como fenómenos naturales resultantes de la interacción en uno o más de los sistemas terrestres, como ejemplo  tenemos los huracanes, son fenómenos que se generan por la interacción de la atmosfera con la hidrosfera, para entender su peligrosidad y establecer la vulnerabilidad de la sociedad  a estos fenómenos es necesario conocer la dinámica de los sistemas terrestres que actúan para desencadenar uno de estos procesos que en la naturaleza vemos como amenazas y retos para la humanidad. Aquí debemos entender que los desastres naturales (DN en la figura 8) son la causa y el efecto son los daños, el peligro, el riesgo, la afectación, la contingencia, y la emergencia; entonces, su estudio requiere del enfoque holístico, con una metodología ecléctica y trabajo sistémico. Para la mitigación y prevención de los desastres naturales es fundamental entender la dualidad causa-efecto de todo desastre natural (ver también la Figura 9), pues con frecuencia se confunde el uno por el otro. Después vendrán la puesta en marcha de protocolos para procedimientos, y formas de actuar para hacer efectiva la protección civil, cuya implementación es por naturaleza diferencial, dependiendo del caso. No necesariamente seria lo mismo atender una emergencia urbana que un incendio forestal.  Por lo mismo, los procedimientos y protocolos de la protección civil deberán ser específicos.

Figura 9. La contraposición de enfoques: empírico versus científico. Los dos conceptos incluidos en termino Desastre Natural, es decir, (a) un fenómeno natural, y (b) un evento catastrófico, los cuales ayudan a entender por qué ocurren, también han sido factores de confusión por el mal uso de los dos ya que la contraposición de la causa y el efecto que el fenómeno natural llega a producir se ve en las publicaciones del CENAPRED. Los dos conceptos de causa y efecto quedan claramente explicados: la causa resulta de las interacciones de los sistemas que componen el planeta Tierra, esas interacciones van desde procesos muy sencillos como el caso de una inundación, la causa es la lluvia torrencial que cae en ciertas regiones del mundo, pero el efecto son todos los danos, pérdidas materiales y humanas, así como destrucción de ecosistemas. Por lo mismo, se debe de tener en claro que Desastres Naturales es diferente de las amenazas, peligros y riesgos, todos derivados de un mismo fenómeno: la inundación.

Figura 10. Las fuentes de confusión en la terminología usada en México. Del análisis de los manuales del CENAPRED  y el estudio de algunos de los atlas de riesgo que se han venido publicando, se desprende que hay una marcada confusión con respecto a lo que se entiende como el fenómeno natural, el desastre natural,

el cual está directamente ligado a los procesos internos y externos del planeta Tierra, un ejemplo de ellos son los terremotos que son las vibraciones y los movimientos bruscos de la superficie de la tierra. La causa de un terremoto es la liberación de energía a lo largo de fallas geológicas en el subsuelo, son conocidas como ondas sísmicas, es decir, es el mecanismo que genera el evento. Por otra parte, el efecto o los efectos, en este ejemplo de los terremotos, son números, pero se pueden citar los siguientes: los colapsos de edificios, la licuefacción del suelo, el deslizamiento de masas rocosas, los incendios causados por la ruptura de tuberías de gas, los tsunami, y la perdida de vidas humanas.

Figura 11.Las fuentes de confusión en la terminología usada en México. El análisis de desastres naturales depende de la claridad con la que se manejen los conceptos, ya que existe una mezcla de ellos, entre los cuales lo más importante es distinguir el concepto de desastres naturales como fenómeno, producto de los sistemas terrestres y separar los conceptos de amenaza -un evento que puede causar daño-, peligro -cualquier rasgo geológico, atmosférico, meteorológico, oceanográfico, o biológico que amenace a los humanos y sus actividades-,  riesgo la medida de la probabilidad de que ocurra un peligro. La escala para medir un desastre natural se debe referir al impacto que hace en la sociedad humana, se distinguen tres niveles de magnitud para medir el impacto de un desastre natural en la sociedad humana; así, Cataclismo (una inundación extensa; diluvio): Un acontecimiento trascendental y violento marcado por una agitación y demolición abrumadora; en general: un evento que trae grandes cambios. El uso moderno del cataclismo se limita principalmente a fenómenos geológicos de gran importancia, como la destrucción de Pompeya, el evento Tunguska o el terremoto del Océano Indico de 2004.  Calamidad: una gran desgracia o desastre, un evento desastroso marcado por una gran pérdida y una angustia duradera y <calamidades duraderas de la naturaleza> <una calamidad económica>. Debe aplicarse a un evento desafortunado que involucró a muchas personas (10K).  Catástrofe: una perturbación repentina y violenta, especifica de una parte de la superficie de la tierra; es decir, un evento natural, violento, generalmente destructivo (como supernova) que afecta a la sociedad y sus actividades y a la estabilidad socioeconómica. Además de ser deplorable, tiene implicaciones mayores de lo esperado en un desastre similar, por lo tanto, implicaba un impacto masivo en la sociedad que requería inversiones muy altas en el tiempo, y dinero para la recuperación. Un análisis de desastres naturales debe arrojar resultados tangibles tales como mapas de vulnerabilidad, cartografía geológica de la región, una microzonificación, las cuales conllevan a determinar las medidas de prevención y mitigación para enfrentar un futuro evento.

Los resultados del análisis de desastres naturales deben de tener como meta la protección civil, así como guiar el desarrollo de las urbanizaciones, y planificación para el futuro crecimiento de la región.

Figura 12. Las fases de estado físico de la materia en el planeta Tierra y su correspondencia con los sistemas terrestres, así como los resultantes desastres naturales. Vivimos en un planeta único en el Sistema Solar: la distancia de la Tierra al Sol es ideal, ni muy cerca como Mercurio o Venus, ni muy lejos como los planetas exteriores, estamos a una distancia promedio de 149.60 millones de kilómetros del Sol; nuestro planeta esta zonificado, es decir, tiene tres capas fundamentales, de afuera a adentro: la corteza, el manto y el núcleo;  en el interior de la Tierra se lleva a cabo la radioactividad, como fuente interna de energía;  la distancia de la Tierra al Sol es ideal para generar un planeta rocoso único con grandes cadenas montañosas, grandes valles;  una capa gaseosa -la atmosfera; una capa de agua  líquida formado grandes océanos, lagos y ríos,  agua sólida formando los casquetes polares y los glaciares; existe vida, desde su origen hasta la evolución actual con grandes biotas -las selvas, los bosques, contamos con la capa de ozono que nos protege de las excesiva radiación solar; el planeta Tierra es activo, la tectónica de placas que funciona desde la solidificación del planeta; existen volcanes activos; la gravedad ejerce una fuerza fundamental en todo el planeta; tenemos un satélite natural -la Luna-  el cual influye en los cambios locales de las mareas. Todo eso hace posible que los humanos podamos vivir en la superficie del planeta y que gocemos de climas favorables para la sobrevivencia y diversificación de la vida. Sin embargo, ese maravilloso  dinamismo  de nuestro planeta hace que los  humanos y la vida en general, estén constantemente amenazados por los procesos tanto internos como externos de la Tierra ya que la humanidad y sus actividades se han puesto en el camino de esos procesos por lo que impactan en las actividades, su desarrollo e infraestructura que los humanos han, con el tiempo, logrado construir las grandes civilizaciones con sus avances construyendo ciudades con edificios, puentes, túneles, etcétera, que ahora son retos para la ingeniería que debe de tomar en cuenta los fenómenos derivados de las interacciones de los sistemas que forman el planta Tierra, ahora llamados desastres naturales.

La Tierra es en sí, un planeta en constante movimiento y cambios los cuales generan liberación de energía algunos de los cuales conllevan a la generación de otros. Se hace notar la interrelación entre los diferentes desastres naturales y su vínculo al ambiente geológico, por lo que la clasificación de

los desastres naturales debe de verse en un esquema natural, holístico, centrado en la ecléctica. Se considera que los desastres naturales son fenómenos que se disparan debido a la dinámica misma del planeta Tierra, esos fenómenos (desastres) tienen diferentes causas: (a) la dinámica misma de la Tierra, (b) la interacción de las diferentes esferas del planeta Tierra, y (c) la influencia antropogénica en muchos de ellos. De esto se deduce que hay procesos físicos, químicos y biológicos que interactúan entre sí para inducir los fenómenos naturales, es decir, que por la misma naturaleza de la dinámica del planeta Tierra ellos se llevan a cabo. Por lo mismo, el análisis de los desastres naturales implica el estudio de la Tierra como sistema natural ya que está claro que vivimos en un planeta “vivo” si lo comparamos con otros del Sistema Solar como Marte o Venus en donde la dinámica es muy baja o casi nula. En la Tierra, todos estos procesos y fenómenos producen y consumen energía la cual

al liberarse o transferirse de un lugar a otro en forma espontánea producen un fenómeno bien definido y organizado. Ese fenómeno es un evento natural, ya que es producido en el planeta Tierra como resultado de procesos intrínsecos de la dinámica del planeta, pero de duración variable dependiendo de la zona o capa de la Tierra en donde se produce. La interacción del fenómeno o evento y sus partes o componentes producen un determinado patrón el cual obedece a las leyes físicas, químicas y/o biológicas, según el caso. Como resultado de la dinámica de ese fenómeno o evento se producen efectos en el entorno físico en donde se llevan a cabo. El panorama arriba señalado describe la interacción innegable de los procesos naturales que han estado operando desde la formación del planeta Tierra, y en sí, son los mecanismos que han permitido que la Tierra tenga su actual configuración.

En síntesis, el autor prefiere una clasificación integral de los desastres naturales tomando como base que son producidos por la dinámica del planeta Tierra por lo que los desastres han de separarse en grupos de acuerdo con la dinámica de la capa o zona natural del globo terráqueo en donde se generan, lo cual resulta en una clasificación holística como sigue:

Desastres relacionados con la dinámica de la litosfera: (a) terremotos, (b) volcanes, (c) deslizamientos de masa (deslaves y derrumbes de talud).

Desastres relacionados con la dinámica de la hidrosfera: (a) tsunamis, (b) inundaciones.

Desastres relacionados con la dinámica de la atmósfera: (a) huracanes, (b) tornados, (c) relámpagos y descargas eléctricas.

Desastres relacionados con la dinámica de la biosfera: (a) desertificación y sequías (b) incendios forestales, (c) biodiversidad y extinción de las especies.

Desastres relacionados con la dinámica de la exosfera: Impactos de asteroides y meteoritos.

Desastres relacionados con las actividades antropogénicas: (a) deterioro ambiental, (b) desastres tecnológicos, (c) terrorismo, (d) epidemias y pandemias, (e) el futuro de la humanidad.

Figura 13- El Paso del Fenómeno Natural (Desastre) a Peligro y Riesgo. Todos los fenómenos que potencialmente se pueden convertir en desastres naturales siguen una progresión lo cual aumentan la vulnerabilidad de las regiones. La progresión de los procesos involucrados es así: de fenómeno o desastre (evento), pasando por ser solo una amenaza, para convertirse en peligro y riesgo y terminar en   evento desastroso. El objetivo principal del análisis de desastre es entender la relación Causa-Efecto de los fenómenos naturales para culminar en un análisis de la vulnerabilidad de las regiones para finalmente establecer un plan de mitigación, es decir preparar a la sociedad a sobre llevar un próximo evento.

Figura 14.  El Huracán como un Ejemplo de la Relación Causa-Fenómeno-Efecto. La progresión de desastres naturales y sus peligros y riesgos siempre es inevitable, todos los desastres naturales tienen una clara relación efecto-causa, la cual es una progresión natural como producto de la dinámica de los sistemas terrestres. El huracán como desastre natural genera peligros y riesgos geológicos que en si puede considerarse como eventos independientes. La causa del huracán es la interrelación ente la atmósfera y la hidrosfera, esa interacción solo ocurre cuando las condiciones de temperatura de las aguas oceánicas alcanzan los 27 OC en los 60 metros superiores de la columna de agua, el aire tiene que ser caliente, húmedo e inestable. El nivel superior del viento es débil y ha de soplar en la misma dirección en que se mueve la tormenta en desarrollo. Una vez alcanzadas esas condiciones, inicia el disturbio tropical, para llegar a convertirse en una depresión tropical y si la progresión continúa con un huracán.

Este ejemplo muestra objetivamente que el huracán, como evento, debe de tener una sincronía entre la interacción de la hidrosfera (el océano) y la atmosfera (el viento). La mayoría de los desastres naturales, como fenómenos o eventos, deben de tener una casi perfecta interrelación entre los sistemas terrestres que intervienen.

Figura 15.  La secuencia de pasos a seguir en el análisis de desastres.   Los desastres naturales al formar parte de la ciencia de los sistemas terrestres necesitan ser tratados con el rigor del método científico, por lo que se ha implementado una metodología sistémica para su estudio. La meta de los análisis de desastres naturales es preparar a las poblaciones humanas a enfrentar futuros eventos y ante todo, evitar que se sigan repitiendo los fracasos anteriores en los que por falta de preparación y conocimiento de lo que se tiene que hacer antes, durante y después del evento. La metodología que aquí se usa implica una progresión de cinco pasos. Paso 1 son los reconocimientos de campo que culminan con los inventarios del asentamiento geológico de la región, al mismo tiempo que en el laboratorio se hacen un sistema de información geográfica (GIS) utilizando de imágenes adecuadas para la sensoria remota. Paso 2, se preparan los inventarios gráficos y digitales de los rasgos que se hayan detectado como de peligrosidad y riesgo. Paso 3 cartografía, se preparan mapas de vulnerabilidad de las poblaciones, infraestructura, vegetación, de potenciales pérdidas económicas en zonas agropecuarias. Todo esto en preparación para la eventualidad de un evento o fenómeno natural, dependiendo de la región. Estos mapas de vulnerabilidad se hacen a diferentes escalas dependiendo del interés, tienen la finalidad de dar a conocer el grado de exposición que cada sitio, área, o región tiene a diferentes desastres naturales. Aquí lo importante es que los mapas de vulnerabilidad tendrán aplicaciones diversas, desde la seguridad para la planificación urbana, agrícola, productiva, hasta el arreglo territorial para en un momento puedan ser utilizados por las personas encargadas de tomar decisiones sobre que hacer, cuando evacuar una población, etc. Paso 4 microzonificación del área o región estudiada para detallar rasgos físicos y biológicos vulnerables de cada localidad, región, etc. y conocer el uso del suelo y su potencial mejora. Paso 5 las aplicaciones mas relevantes son en la planificación del desarrollo de las regiones, locales o puntuales. Estas aplicaciones ayudan a conocer el arreglo territorial así como los censos poblacionales y la distribución de las densidades y demografía de las poblaciones, además, son útiles para los servicios de protección civil.

Figura 16. La Cartografía para Desastres Naturales. La tarea de la cartografía debe de responder a la trilogía ¿Qué?, ¿Cómo? y ¿Para Qué? Es decir, los trabajos o estudios que se hacen; como los hacemos para obtener los mejores resultados, y finalmente, para que los hemos realizado. Los resultados se deben de presentar en mapas o cartas temáticas a escalas variables, según la necesidad, de rasgos físicos y biológicos que conlleven a la zonificación del área estudiada, señalando a detalle la vulnerabilidad a diferentes desastres naturales. La información obtenida en la cartografía deberá de ser de utilidad para la mitigación de futuros eventos.

Figura 17. Las Herramientas con las que se Trabaja. El análisis de los desastres naturales es, por su misma naturaleza, complejo. Requiere de un procedimiento pluridisciplinario y una formación clara en la ciencia de los sistemas terrestres. Por lo mismo se requiere un entendimiento de las ciencias de la tierra en el sentido estricto. Se requiere de un acervo de información digital por lo que la cartografía es una tarea fundamental, así como también, el uso de herramientas de sensoria remota (análisis de imágenes diversas). Se hace uso también de la TIC y del modelado y visualización. Se hace énfasis en que el estudio de los desastres naturales debe de incluirse en todos los niveles de educación forma desde K-12 hasta nivel superior. La aplicación del análisis de desastres naturales toma un realce en la aplicación de los datos obtenidos en

la restauración y recuperación de los sitios afectados por el evento.

 

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